Me sumergi en las profundas aguas de la meditación.

Diana Noori generó las condiciones, facilitándome la puerta de entrada a lo sutil.

-“Todavía me pregunto como puede hacer ciertas cosas que escapan a cualquier razonamiento lógico”.

La percepción cambió, la visión interior se amplificó y los sentidos se agudizaron.

Las cadenas negras se me mostraron,estaba preso a ellas y estas me aprisionaban el vientre .

Pude contemplar como afectaban al menos a 2 generaciones más de mi familia a mi madre y a mi abuela.

Aunque no sea mujer la información estaba muy arraigada en mi energía femenina.

La comprensión me llegaba en forma de información sintiendo un gran pesar,la tristeza de nunca ser lo suficientemente bueno aún ,por mucho que hiciese y me esforzase, el resignarse en la vida, el sentirme siempre insignificante ante los demás, la inseguridad, el voy a fracasar ,la sumisión ante personas autoritarias.

Es por eso que atraigo a personas de poder, autoritarias, duras, rígidas, repitiendo patrones y experiencias.

No como un castigo sino para poder facilitarme la comprensión de la enseñanza y aprender a posicionarme frente a esas energías.

– “Así me liberó y así libero!!! “

La opresión de las cadenas quedaban atrás y al frente… La luz de un gran amanecer destelleaba intensamente, esa luz me cegaba y su intensidad era tal que me estremecía, generando miedo en mi experiencia.

– “Sentía que no era merecedor de esa luz”.

De repente, una voz rezumo en mi conciencia.

– ” Rompe las cadenas y levántate hijo mío porque eres digno de ver esta luz “.

Mi corazón se abrió con la experiencia y las lágrimas brotaron desconsoladamente ,era como un niño que después de mucho tiempo volvió a reencontrarse con su padre.

Gracias Diana Noori!!!!!